Ahora admitió que firmó sin leer el testimonio que había dado ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.
Además, negó haber afirmado que vio bolsos y valijas ingresar al departamento con frecuencia semanal.
"Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije", sostuvo ante los jueces. El portero también contó que esa declaración fue bajo amenaza.
La declaración original, prestada el 14 de agosto de 2018, era una de las piezas del andamiaje acusatorio en la causa Cuadernos.
En ella, Silva había afirmado que entre 2007 y 2010 observó esos movimientos con una periodicidad de entre siete y quince días, y que Daniel Muñoz, el exsecretario privado de Néstor Kirchner, ingresaba al edificio acompañado por otras personas.
Ocho años después, frente a los magistrados Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori, Silva desmontó esa versión y asumió su responsabilidad sin evasivas: "Ahí es donde cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí".

