La iniciativa, presentada durante el balance de sus primeros 100 días de gestión, contempla la apertura de una sucursal en cada condado de la ciudad antes de que finalice su mandato en 2029.
El plan surge como una respuesta directa al elevado costo de vida y a una inflación que ha golpeado con dureza el poder adquisitivo de los neoyorquinos.
Según denunció el mandatario, el precio de los alimentos en la ciudad aumentó un 66% entre 2013 y 2023, superando ampliamente el promedio nacional.
«En la ciudad más rica del país más rico de la historia del mundo, nadie debería pasar hambre«, sentenció Mamdani a través de sus redes sociales al explicar la necesidad de esta intervención estatal.
La primera etapa del proyecto se centrará en zonas con altos índices de pobreza y necesidades básicas insatisfechas.
Uno de los puntos clave será el sur del Bronx, específicamente en Hunts Point, un área donde más de la mitad de los hogares dependió de asistencia pública en el último año.
Allí se proyecta un establecimiento de más de 1.800 metros cuadrados con una inversión de 70 millones de dólares gestionada por la Corporación de Desarrollo Económico de la ciudad (NYCEDC).
