El monto del bono está congelado desde marzo de 2024, pese a que la inflación acumulada hasta abril de 2026 es del 297,4%. Si se hubiera actualizado mensualmente, el bono actualmente tendría que ser de $160.000.
La medida fue establecida mediante el Decreto 399/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro Federico Sturzenegger; y entró en vigencia el día de su dictado.
Según el texto oficial, el bono alcanzará a titulares de prestaciones contributivas previsionales a cargo de la Anses, beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y personas que perciben pensiones no contributivas por vejez, invalidez, madres de siete hijos o más y otras pensiones graciables.
El decreto establece que quienes perciban un monto igual o inferior al haber mínimo previsional garantizado cobrarán el bono completo de hasta $70.000.
En tanto, quienes superen ese haber recibirán un monto equivalente al necesario para alcanzar el tope resultante de sumar el haber mínimo y el bono máximo previsto.
La norma señala que los beneficios deberán encontrarse vigentes en el mensual en que se efectúe la liquidación para acceder al pago y dispone que el bono tendrá carácter no remunerativo, no estará sujeto a descuentos y no será computable para otros conceptos.
Asimismo, se determinó que, en los casos de pensiones con copartícipes, estos serán considerados como un único titular a los fines del derecho a la percepción del beneficio.
La Anses quedará facultada para dictar las normas complementarias necesarias para su implementación, a partir del decreto publicado oficialmente.
El Poder Ejecutivo fundamentó la decisión en la necesidad de sostener el poder adquisitivo de los adultos mayores de menores ingresos y dispuso que la Jefatura de Gabinete realice las adecuaciones presupuestarias correspondientes para cumplir con la medida.

