La entidad advirtió que varios sectores continúan mostrando señales de debilidad, pese al discurso oficial de reactivación económica y a la desaceleración de la inflación registrada ese mes.
La entidad fabril señaló que los indicadores preliminares del cuarto mes del año reflejaron retrocesos en áreas sensibles como la producción automotriz, el consumo de energía industrial y algunos rubros alimenticios, lo que vuelve a poner en discusión la velocidad y solidez de la recuperación económica.
Aunque la baja sea marginal, refleja el continuo descenso en la actividad industrial. El sector acumula años difíciles, en los que muchas empresas tuvieron que bajar sus persianas y otras bajaron sus rendimientos para poder sobrevivir.
El diagnóstico de la UIA llega en un momento complejo para el entramado productivo. Si bien el Gobierno sostiene que la economía comenzó a mostrar signos de reactivación luego del ajuste inicial y la salida gradual de restricciones cambiarias, la recuperación aparece cada vez más heterogénea entre sectores.
Mientras algunas actividades vinculadas al agro, la minería y los servicios financieros muestran mejoras, buena parte de la industria continúa operando con bajos niveles de utilización de capacidad instalada y márgenes ajustados.

