En declaraciones al diario The Telegraph, el funcionario restó importancia al episodio y aseguró que no implica un cambio en la política exterior estadounidense.
Rubio sostuvo que el documento filtrado no tiene valor institucional y que su contenido fue sobredimensionado.
“Era simplemente un correo electrónico con algunas ideas. La gente se está exaltando demasiado por un mail”, afirmó.
La polémica surgió luego de que la agencia Reuters revelara un texto que planteaba posibles represalias diplomáticas contra aliados que no acompañaron la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente.
Entre las alternativas figuraba la reevaluación del apoyo a “posesiones imperiales” europeas, como las Malvinas bajo control británico.

