Uruguay, país con una ley pionera en América Latina, confirmó una fuente del Colegio Médico.
El primer caso llegó un mes después de que entrara en vigor la reglamentación y el protocolo sanitario previstos en la ley, aprobada por el Parlamento el año pasado.
Medios locales informaron que se concretó el primer procedimiento en el país, solicitado por una mujer de 69 años que transitaba un cáncer en etapa terminal, lo que ratificó el rumbo de un Estado laico y acostumbrado a mostrar el camino a la región a la hora de legislar derechos, sumando esta norma a otras como la regulación del mercado de cannabis, el matrimonio igualitario y el aborto.
Para Federico Preve, uno de los diputados de la izquierda gobernante que impulsó la norma, se trató de "un día simbólico muy importante para el país".
El legislador afirmó ante periodistas que "esta persona pudo decidir morir con tranquilidad, pudo decidir fallecer según sus propias convicciones", posicionando a Uruguay dentro de un reducido grupo de naciones que legalizaron la muerte asistida, que incluye a España y Países Bajos.
