El indicador se ubicó en 43,5 puntos, con un alza de 7 puntos porcentuales frente al primer trimestre de 2026, pero desde la entidad advirtieron que esa mejora responde a «la baja base de comparación generada por la estacionalidad de enero». Contra abril de 2025, la caída fue de 2,2 puntos.
Los resultados negativos predominaron en las principales variables: cuatro de cada diez industrias relevadas marcó un retroceso en su producción y ventas.
El 38% de las empresas reportó una caída en su producción, mientras que el 45,5% sufrió una baja en las ventas internas y el 30,4% en las exportaciones.
Las micro y pequeñas empresas fueron las más afectadas: el 43,9% registró caídas en su producción y el 52,8% en sus ventas.
El empleo también mostró señales de debilidad. El 22,4% de las firmas redujo su dotación de personal, el tercer valor más elevado de toda la serie histórica.
Entre las empresas que ajustaron, el 35,1% también redujo turnos, el 21,3% adelantó vacaciones y el 14,3% suspendió trabajadores. Hacia adelante, el pesimismo en materia de contratación (24%) supera al optimismo (20,2%).

