La situación generó preocupación entre los trabajadores, quienes se declararon en estado de alerta y exigen garantías para la continuidad laboral y el pago de salarios adeudados.
A través de un comunicado, el gremio cuestionó la decisión empresarial y sostuvo que se trata de una medida que pone en riesgo puestos de trabajo y afecta a una de las radios más emblemáticas de la ciudad.
“Una vez más, empresarios de medios apelan a medidas que dejan sin puestos laborales a compañeras y compañeros, con un claro vaciamiento de la emisora”, expresaron desde el sindicato.
Tras una asamblea realizada por el personal, los trabajadores resolvieron mantenerse en estado de alerta mientras aguardan una nueva reunión con la empresa y una audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo.
