La decisión fue adoptada por el juez Uriburu, del Tribunal Oral Federal N° 2, quien descartó que existan razones nuevas que justifiquen modificar las condiciones bajo las cuales la expresidenta cumple la condena desde junio de 2025 por la causa Vialidad.
La defensa, encabezada por Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, había solicitado tres cambios concretos: eliminar el régimen especial de visitas, quitar la tobillera electrónica y levantar las restricciones para acceder a la terraza del edificio.
Sin embargo, el magistrado concluyó que ninguna de esas pretensiones tenía sustento suficiente. Uno de los puntos de la resolución fue el rechazo al pedido para retirar el dispositivo electrónico de monitoreo. La defensa argumentó que Cristina Kirchner cumplió todas las reglas impuestas durante casi un año de prisión domiciliaria y que no existía riesgo alguno de fuga.
Pero el tribunal respondió que la utilización de la tobillera constituye la regla general prevista por la ley para quienes cumplen condenas bajo esta modalidad. "La utilización del dispositivo constituye la regla legal establecida por el legislador, mientras que su dispensa reviste carácter estrictamente excepcional", sostuvo el juez.

