Las autoridades reforzaron además los sistemas de vigilancia ante posibles incendios forestales y monitorean el suministro de agua, especialmente en áreas sensibles como las centrales nucleares.
Cerca de un tercio del territorio francés se encuentra bajo alerta roja este domingo, mientras las autoridades advierten que el fenómeno térmico se intensificará durante los próximos días.
En ciudades como París, se instalaron estaciones de agua y sistemas de rociado para mitigar los efectos del calor en la población.
Como parte de las medidas preventivas, se dispuso el cierre de al menos 845 escuelas primarias y secundarias a partir del lunes.
Además, restringió el consumo de alcohol en espacios públicos y canceló algunos eventos deportivos al aire libre para hacer frente a la situación climática que afecta algunas partes de Europa.

