La resolución, aprobada por unanimidad y copatrocinada por todos los países latinoamericanos integrantes del Comité, puso en evidencia el “firme respaldo de la comunidad internacional a la posición argentina”, según manifestó la Cancillería a través de un comunicado.
De acuerdo a la postura nacional, la disputa sobre Malvinas se define como de carácter colonial “especial y particular”, conforme a la resolución 2065 de la Asamblea General.
Por su parte, el canciller Pablo Quirno llevó el reclamo argentino ante el organismo y denunció ante el Comité la “militarización” y la “explotación unilateral de los recursos naturales” de las islas por parte del Reino Unido.

