En el mensaje, explicó que durante muchos años cargó con sentimientos de culpa y que recién en la adultez pudo hablar de lo sucedido.
Igarzábal también contó que las secuelas de esa experiencia impactaron en distintos aspectos de su vida y recordó el silencio que mantuvo durante años por miedo y vergüenza.
Al mirar hoy aquella imagen de cuando era niña, aseguró que todavía la atraviesan emociones como el dolor, la impotencia y la angustia.
La actriz vinculó su historia personal con la problemática de la violencia de género y los recientes casos que conmocionaron al país, entre ellos el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba.
En ese sentido, destacó que pudo acceder a ayuda y continuar adelante, aunque remarcó que muchas mujeres y niñas no tuvieron la misma posibilidad.
