El rendimiento promedio nacional alcanzó los 31,3 quintales por hectárea, un incremento del 5% respecto de la campaña anterior y del 21% frente al promedio de los últimos cinco años.
El resultado cobra relevancia si se tiene en cuenta que el área sembrada fue 8,6% menor, con 1,6 millones de hectáreas menos que en el ciclo previo.
De acuerdo con la Bolsa de Cereales, los Núcleos Norte y Sur registraron rindes levemente superiores a sus promedios históricos, con lotes que alcanzaron hasta 55 quintales por hectárea.
A su vez, el NOA y la región del norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires marcaron récords para la serie estadística de la entidad, tanto en soja de primera como de segunda.

