El dispositivo permite que las luminarias se enciendan únicamente cuando una persona lo solicita mediante una aplicación instalada en su teléfono celular, generando una "estela" de luz a su paso.
Según el análisis realizado durante el proceso de patentamiento ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), no existen antecedentes registrados de una tecnología con estas características en el mundo. Se trata, además, de la primera patente obtenida por la UNRN.
El desarrollo propone una alternativa frente a un desafío que hoy enfrentan ciudades de todo el mundo: cómo compatibilizar la seguridad de las personas con la reducción del consumo energético y la disminución de la contaminación lumínica, cuyos efectos sobre la biodiversidad, la salud humana y la observación del cielo nocturno son cada vez más estudiados.
A diferencia de los sistemas de iluminación que permanecen encendidos durante toda la noche o de aquellos que funcionan mediante sensores de movimiento, esta tecnología sólo activa las luminarias cuando una persona decide hacerlo.
De ese modo evita encendidos innecesarios provocados por animales, movimientos circunstanciales o el simple paso del tiempo, reduciendo el consumo eléctrico y el impacto sobre el ambiente nocturno. La idea surgió a partir de una demanda concreta de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues.
