Este resultado representa la séptima baja interanual consecutiva del indicador, lo que consolida una tendencia de retracción en el gasto de los hogares durante el primer semestre de 2026. En lo que va del año, la merma acumulada alcanza el 1,7% respecto al mismo periodo de 2025.
Pese al retroceso frente al año anterior, la medición desestacionalizada mostró un avance del 1,2% respecto a mayo.
Este incremento mensual interrumpe una etapa de estabilidad en los niveles de compra observada en los meses previos.
Según los datos analizados por la casa de estudios “luego de dos meses de virtual estancamiento, el índice volvió a mostrar señales de recuperación en la comparación mensual”.

