El aumento de los combustibles tendrá un impacto en la inflación anual de Argentina, señalaron desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Las incesantes subas, producto de la desregulación del Gobierno (frenada recién desde abril) y la guerra en Medio Oriente, podría terminar aplicando una suba de entre 0,9 y 2,5 puntos a la inflación total de 2026. El impacto del conflicto bélico también se haría sentir en las variaciones de los demás países de la región.
Para llegar a esta cifra, CEPAL utilizó tres escenarios a partir del alza del precio de los combustibles internacionales, y en base a eso, calculó qué parte del aumento terminaría trasladándose a los precios que paga el consumidor final.
El primero supone un incremento de 25% en el precio de la energía en 2026 respecto a 2025. Con ese número, el aumento sobre la inflación sería la más baja (0,9 puntos). La magnitud escala a medida que se constituyen el resto de los escenarios, en donde el precio energético se ubica entre el 30% y 60%.
Así, en el escenario 2 (con un precio de la energía del 38%), el impacto sería de 1,4 puntos, mientras que en el tercer y último escenario (que abarca un precio 67% superior al 2025), el traslado final sería de 2,5 puntos, el más severo.

