El plan alcanzaría a plataformas como Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X. Sin embargo, no incluiría servicios de mensajería como WhatsApp y Signal.
Además, las funciones diseñadas para prolongar la permanencia en pantalla, como la reproducción automática de videos, quedarían desactivadas por defecto para los usuarios de esa franja etaria.
La iniciativa forma parte de una serie de medidas impulsadas por el Ejecutivo británico en materia de seguridad en Internet.
Para entrar en vigencia, deberá pasar por el proceso legislativo correspondiente.
De todos modos, se prevé que el esquema sea continuado y desarrollado por la futura conducción política del país.
La propuesta generó críticas de parte de quienes dudan de su efectividad, al considerar que los adolescentes podrían modificar fácilmente la configuración predeterminada.
Frente a esos cuestionamientos, el ministro británico de Seguridad en Internet defendió el proyecto y aseguró que la evidencia disponible respalda su implementación.
En la misma línea, destacó que en experiencias piloto recientes una amplia mayoría de adolescentes mantuvo activas las configuraciones por defecto y que, además, se observó una baja importante en el uso nocturno de redes, junto con mejoras en el sueño y la concentración.
Desde organizaciones de protección infantil, en tanto, reconocieron que la medida puede aportar mejoras, aunque advirtieron que no alcanzará por sí sola.
Según plantearon, hará falta sumar acciones más firmes para enfrentar el diseño adictivo de las plataformas y su impacto en el bienestar de niños y adolescentes.
