La decisión permitirá que la histórica fábrica de Firmat vuelva a producir después de ocho meses de inactividad.
El acuerdo contempla completar una unidad a la que solo le resta colocar componentes hidráulicos para concretar su entrega.
Según explicó Chinelli, con las cuentas bancarias embargadas resulta imposible operar normalmente, por lo que la salida de esa cosechadora permitirá generar ingresos, mostrar movimiento en la planta y fortalecer la confianza en el proceso de recuperación.
Como parte de la propuesta, los trabajadores recibieron un pago de aproximadamente 100 mil pesos y la promesa de cobrar 1.200.000 pesos a fines de julio, monto que será descontado de la deuda salarial acumulada desde 2025. La aceptación se produjo sin intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Firmat.
Su secretario general, Diego Romero, manifestó cautela sobre el desembarco de los nuevos inversores, aunque aseguró que "la UOM no pondrá palos en la rueda" durante la transición y aclaró que la deuda con el sindicato no condicionará la eventual venta de la empresa.
