El proyecto comenzó a tomar forma este martes, cuando Milei confirmó ante diputados y senadores de La Libertad Avanza que trabaja junto con el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del BCRA, Santiago Bausili, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en una iniciativa para revertir la reforma impulsada por el kirchnerismo en 2012.
A partir de legisladores que participaron del encuentro, el Presidente puso el foco especialmente en el artículo 3 de la actual Carta Orgánica, que define los objetivos del BCRA.
“Es un espanto”, afirmó sobre esa redacción. Luego, en referencia a la titular de la entidad de aquellos años, agregó: “Vamos a sacar toda la porquería que hizo [Mercedes] Marcó del Pont”.
De acuerdo con los asistentes, también les comentó que este mismo martes tenía previsto reunirse con funcionarios de Economía, el BCRA y Desregulación para comenzar a delinear el proyecto de reforma.
Hasta la modificación impulsada en 2012, la ley establecía que la misión “primaria y fundamental” del Banco Central era preservar el valor de la moneda.
Aunque se trata de un artículo de carácter general, funciona como el principio rector que orienta el resto de las funciones de la autoridad monetaria.
La reforma que ahora impulsa busca recorrer el camino inverso: blindar institucionalmente al BCRA para volver a concentrar su mandato en preservar el valor de la moneda y limitar su utilización como fuente de financiamiento del Tesoro.
La semana pasada, durante una exposición en la Fundación Faro, ya había anticipado su intención de volver al esquema previo a 2012. “La bruta de Marcó del Pont a un instrumento de política económica le asignó cinco objetivos. Si uno lee la Carta Orgánica actual, por cualquier motivo puede emitir dinero. Así estábamos, nos dejaron plantada una híper”, sostuvo entonces.
Y recordó que antes de la reforma de 2012 la misión fundamental del Banco Central era “preservar el valor de la moneda”. “Parece que no les salió: le sacaron 13 ceros”, ironizó.
La iniciativa también quedó reflejada en la segunda revisión del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque hasta ahora el propio Gobierno sostenía que modificar la Carta Orgánica no era una prioridad inmediata.
En ese documento, aprobado en mayo, el organismo consideró que, una vez consolidada la estabilización macroeconómica, será necesario avanzar en una reforma legal más amplia del Banco Central para fortalecer su independencia, mejorar su gobernanza y reforzar los resguardos contra el financiamiento monetario del déficit fiscal.

