La producción de la empresa Celulosa Argentina continúa prácticamente paralizada o con guardias mínimas, tanto en la planta de Capitán Bermúdez, enfocada en papel tissue, como en la bonaerense de Zárate, dedicada a papeles de impresión. Suman casi dos meses sin producción. Los trabajadores solo cobraron el 30% del salario. Tanto la planta de Capitán Bermúdez como la bonaerense de Zárate están prácticamente paralizadas desde hace casi dos meses.
Las restricciones en el suministro de gas dispuestas por Litoral Gas y la falta de insumos complicaron el cuadro de una situación financiera límite de la compañía, que hace un año pasó a manos de Esteban Nofal, dueño de la financiera Cima Investments S.A.
Y los trabajadores están pagando el costo: el miércoles de la semana pasada, los empleados de la fábrica bermudense apenas cobraron la mitad de los salarios de agosto, luego de varias audiencias y la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
En principio, Celulosa planteó que su grave falta de liquidez solo le permitía liquidar un 30% de los sueldos del mes pasado. La propuesta mereció el rechazada tajante de la comisión gremial interna y así se llegó al pago de la mitad de los haberes.
El crítico pasivo comercial y financiero de la firma desembocó en un proceso de reestructuración de las deudas con sus acreedores, en un intento por sortear la cesación de pagos.
