A través del texto, el Ejecutivo ratificó las medidas concretas anunciadas para hacer frente a lo que calificaron como "un peligro concreto y urgente" para la soberanía nacional: el avance inconsulto del proyecto hidrocarburífero Sea Lion en las aguas circundantes a las Islas Malvinas.
El Gobierno informó que el primer mandatario dispuso la firma de un decreto reglamentario y la remisión formal de un Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional al Honorable Congreso de la Nación. La iniciativa surge en respuesta a una situación inédita advertida por la administración libertaria.
"La extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos. Si no actuamos, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar", advierte el escrito oficial, señalando que la maniobra busca consolidar la ocupación británica a través de la explotación económica.

