Como se esperaba, se trató de una cifra inferior al 2,1% que se había registrado en julio y se recuperó así el sendero a la baja con el que se entusiasmaba el Gobierno para la segunda parte del año.
A pesar de ello, el poder adquisitivo del salario no se recupera, porque hay techo a paritarias, los servicios aumentan por encima de los índices inflacionarios, y alimentos y bebidas se encarecen por encima de los montos consignados.
El Gobierno dejó sin efecto la modificación de la nueva metodología de cálculo, incluso desplazó a Marco Lavagna, titular del organismo, cuando ya estaba lista para ser implementada, a sabiendas que los nuevos números no serían favorables.
