El documento concluye que, si el planeta mantiene el ritmo actual de emisiones, se superará ese límite en cuestión de años. No es una proyección lejana, es inminente.
"El calor abrasador de este verano, los incendios forestales devastadores y las inundaciones mortales son una advertencia de lo que nos espera. Debemos lograr que el sobrecalentamiento global por encima de 1,5 grados sea lo más pequeño y breve posible. Eso exige un exceso de ambición", declaró el secretario general de la ONU, António Guterres.
En 2015, el mundo acordó mantener el aumento de la temperatura promedio por debajo de los 2 grados respecto a los niveles preindustriales, y hacer todo lo posible para no superar los 1,5. Ese medio grado de diferencia marca el límite entre un clima difícil y uno peligroso, con impactos más rápidos, más intensos y más duraderos.

