El Gobierno no solo subió el grado de hostilidad mediante el lenguaje sino con medidas materiales, como la sanción de 45 empresas y personas que asistieron, analizaron u operaron en la extracción de hidrocarburos en las Islas y sus fronteras marítimas, además de prometer acelerar la construcción de la base naval integrada en Tierra del Fuego.
Milei tenía previsto este viaje desde julio, pero el conflicto diplomático puso en pausa su viaje. «La tensión es muy alta entre ambas naciones, pero el viaje todavía figura en agenda», destacan desde la Cancillería argentina.
En la Casa Rosada todavía se debaten si conviene viajar o no. Es que las recientes sanciones anunciadas por el Gobierno, sumadas a las respuestas que llegaron desde el Reino Unido, perjudicaron la posibilidad de una reunión bilateral con el primer ministro británico, Andy Burnham.
El plan de acción más concreto de Milei está en asistir a la Universidad de Oxford a finales de octubre para dar una conferencia a la que fue invitado. Para ese entonces, el libertario ya habrá pasado por la Argentina Week de París, que será el 30 de septiembre.
El evento, que ya se hizo en Estados Unidos y China, sirve para «vender» las cualidades del país y promover las inversiones extranjeras directas. La Casa Rosada esperaba hacer esto mismo en Londres, que serviría de excusa para que Milei viajara a territorio británico, pero finalmente decidió frenar esa idea.
El presidente viajaría a Londres con el canciller Pablo Quirno, pero por ahora, la faceta diplomática del viaje es una incógnita. La idea del viaje era «retomar el diálogo diplomático con Reino Unido y seguir presionando sobre Malvinas», pero dada la creciente desconfianza entre ambos gobiernos, la visita sería de manera exclusiva para ir a Oxford.
