Flávio encabezó el conteo durante toda la noche y llegó a superar el 52% de los votos válidos en las primeras parciales. Sin embargo, su porcentaje fue cayendo a medida que se sumaron secciones: con el 91% escrutado tenía 47,98%, frente al 44,05% de Lula.
Para ganar en primera vuelta había que superar el 50% de los votos válidos, sin contar blancos ni nulos. Al no lograrlo ninguno, los dos más votados pasan a la segunda vuelta.
No obstante, el resto de los candidatos, que obtuvieron porcentajes magros de algo más de 2% cada uno, tienen una inclinación de derecha. Ese electorado queda ahora en disputa y puede inclinarse hacia Bolsonaro en el balotaje.
La disputa no se limita a la presidencia. El bolsonarismo también se encamina a contar con una cantidad importante de gobernadores aliados y con el control del Congreso.
