Ese cargo lo ejerce Edward Miliband, quien asumió en julio del corriente año.
La decisión final fue comunicada al Parlamento británico el pasado 1° de octubre.
El subsecretario parlamentario de Estado, Stewart Wood, envió la respuesta en base a la consulta planteada por la Cámara de los Lores (Cámara Alta).
La Cámara de los Comunes (Cámara Baja) ya había sido notificada de esta decisión del Gobierno británico.En el escrito, Wood detalla que la administración de las islas es la que posee las competencias regulatorias y ambientales sobre los proyectos de explotación de gas y petróleo.
Sin embargo, adelantó que las nuevas licencias deberán contar, además, con la aprobación desde Londres.
El secretario de Estado de Asuntos Exteriores volvió a reafirmar la posición británica respecto a los recursos naturales de las islas y manifestó que los habitantes del archipiélago tienen derecho a desarrollarse como parte del principio de autodeterminación.

