El apuro del legislador rionegrino obedece a que, mientras no se reponga un amparo, cualquier actor cuenta con una ventana de tiempo para comprar tierras y hacer valer esa operación inmobiliaria como un derecho adquirido.
La presentación de Pichetto y Massot se produjo después que Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti voltearon la cautelar que habían conseguido los ex combatientes de Malvinas contra el artículo que deroga la vieja ley de tierras, cuyo objetivo era proteger el territorio nacional de la venta a manos extranjeras.
Aunque los cortesanos se quejaron por la repercusión negativa de su fallo y pretendieron que solo fallaron sobre la legitimidad de los demandantes, en este caso, los ex soldados argentinos, con su fallo dejaron vigente el artículo 154 del decreto, barriendo con los principios protectorios de la norma.
La preocupación de los diputados obedece a que las escrituras de compraventa que se realicen hasta que el Congreso rechace el DNU podrían quedar a salvo, aun cuando la Cámara Baja derogue el decreto el próximo 15 de octubre, fecha prevista para discutir el asunto en el recinto. "Faltan dos semanas y se puede rematar el país en ese lapso de tiempo", alertan fuentes parlamentarias.
