El proyecto establece dos cambios centrales: permitir que los choferes ofrezcan descuentos sin límite a través de aplicaciones habilitadas y garantizar la “libertad de plataforma”, es decir, que puedan trabajar con distintas apps sin restricciones.
Según argumentó Arias, uno de los principales problemas del sector es la baja productividad. Datos oficiales indican que un taxi en la ciudad recorre en promedio apenas 89 kilómetros productivos por día, mientras el resto del tiempo circula vacío.
“Si un conductor quiere ofrecer un descuento para no circular vacío, la normativa actual se lo impide. Queremos que pueda bajar el precio cuando la demanda cae y ser más competitivo”, explicó.
El esquema también contempla la posibilidad de aumentar la tarifa hasta un 35% en momentos de alta demanda, como días de lluvia o fechas especiales, con el fin de incentivar la disponibilidad de unidades.

