En ese contexto, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, evitó dar definiciones concretas, pero dejó entrever que estaría "en agenda" y que saben de su interés por venir al país.
En ese sentido, resaltó la importancia que tendría la visita en medio del clima que atraviesa a la Iglesia local.
Señaló la necesidad de reconstruir el diálogo y la unidad en una sociedad marcada por tensiones y remarcó que sería positivo que, ante un eventual viaje, exista una convocatoria amplia de todos los sectores.

