Según el documento, se utilizaron tarjetas corporativas para financiar desde estadías en hoteles de lujo hasta servicios de peluquería y compras en ferreterías.
Ante estos hallazgos, la Casa Rosada dispuso la baja inmediata de los plásticos y un control más estricto sobre los recursos de la firma.
La auditoría interna detalló movimientos financieros que exceden las funciones operativas de la empresa, que supervisa las centrales Atucha I, II y Embalse: se identificaron extracciones por más de $56 millones; y se registraron pagos en balnearios de Valencia, reservas en Airbnb y compras en tiendas deportivas fuera del país durante 2024.
Juan Martín Campos, actual titular de la energética, confirmó que ya se iniciaron los procedimientos legales para recuperar el dinero desviado.
