El especialista sostuvo que la transición hacia una economía más integrada al mundo implica costos, pero consideró que el desafío central será lograr que el crecimiento genere empleo y mayor actividad para la población.
“Yo diría que la respuesta es una economía heterogénea”, explicó Marengo al analizar la diferencia entre los sectores que muestran buenos resultados y aquellos que permanecen golpeados.
En ese sentido, destacó que “la actividad económica está en récord histórico” si se toma el conjunto de bienes y servicios producidos, aunque aclaró que ese crecimiento no se distribuye de manera uniforme.
El economista señaló que el agro, la energía y algunos servicios explican buena parte del impulso actual, pero remarcó que otros sectores atraviesan una realidad diferente.
“Uno dice, ¿cuál es el sector que más cae? Uno de los sectores que más cae es el industrial”, sostuvo, aunque aclaró que la comparación debe hacerse dentro de un proceso más amplio de transformación económica.
Para Marengo, una de las claves está en el cambio de modelo productivo: “Hay un cambio de modelo que está pasando de sustitución de importaciones a insertarte en el mundo”.
En esa línea, afirmó que aquellas actividades que durante años funcionaron con protección estatal ahora enfrentan una nueva dinámica basada en la competencia internacional.
El especialista agregó que el impacto no solo se observa en los niveles de producción, sino también en la rentabilidad empresarial.
“Cuando te bajó la inflación el sector privado dejó de recaudar el impuesto inflacionario. Entonces cayó fuerte la rentabilidad”, explicó. Para Marengo, la desaparición de ese mecanismo genera una nueva etapa en la que las empresas deben adaptarse a un escenario diferente.
