El mayor número de fallecimientos se registró en Francia, donde el Ministerio de Salud informó unas 2.025 muertes por encima de lo esperado para ese período. Esto representa un aumento del 29,1% respecto de los niveles habituales.
Si bien la mayoría de las víctimas tenía más de 65 años, las autoridades también detectaron un incremento significativo de la mortalidad entre personas de entre 45 y 64 años, una franja etaria que habitualmente no concentra la mayor cantidad de decesos durante estos episodios.
Los datos difundidos por Salud Pública de Francia muestran además un fuerte aumento de las muertes ocurridas en los hogares. Entre el 22 y el 28 de junio crecieron más de un 90% en comparación con la semana anterior. También se registraron incrementos en residencias para adultos mayores y centros de salud.
El organismo sanitario advirtió que el balance definitivo probablemente será superior al informado hasta el momento, ya que todavía se están consolidando los registros.
En paralelo, el primer ministro francés, Sebastien Lecornu, enfrenta una moción de censura impulsada por la oposición debido a la respuesta del Gobierno frente a las temperaturas extremas, que obligaron al cierre de escuelas y provocaron cancelaciones y demoras en el transporte ferroviario.

