El universo de personas endeudadas equivale, a su vez, a alrededor del 60% de la población mayor de edad, estimada en 34,7 millones.
Esto implica que aproximadamente uno de cada seis adultos registra actualmente atrasos en el pago de alguna obligación financiera o no financiera.
Los datos muestran una fuerte expansión de la morosidad durante los últimos dos años, en un contexto de atraso del salario real.
En julio de 2024 había 2,4 millones de personas con créditos en mora, mientras que en mayo de 2026 la cifra alcanzó los 5,8 millones. El incremento fue de 3,4 millones de personas, equivalente a una suba superior al 140%.
El crecimiento se mantuvo de manera sostenida durante el período analizado, aunque se aceleró particularmente a partir de los primeros meses de 2025.
Hacia mediados de ese año, la cantidad de morosos ya se aproximaba a los cuatro millones y continuó avanzando hasta alcanzar el máximo registrado en mayo de 2026, precisamente frente a una caída del salario real privado registrado constante entre octubre y marzo pasados.
Del total de personas con atrasos, 2,9 millones tienen mora exclusivamente en obligaciones no financieras. Otros 1,6 millones presentan incumplimientos únicamente dentro del sistema financiero, mientras que 1,3 millones registran deudas impagas en ambos segmentos.
